Nuestros valores estan representadas en las doce “E” que nos caracterizan y a las que les rendimos respetuoso culto.


Experiencia: 45 años de trabajo continuo en el área de la hospitalidad, con una sólida formación académica obtenida en escuelas europeas y una práctica de más de 25 años en la mejor hotelería y gastronomía de San Carlos de Bariloche, Centro turístico ubicado dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, Patagonia Argentina, durante la época de oro de dicho destino turístico hotelero de fama mundial. Obviamente esta trayectoria profesional nos ha dado el mejor know how al que se puede aspirar .


Eficiencia y Ejecutividad: Somos reconocidos por la dinámica que imponemos en nuestros proyectos, como también por ser “antiburócratas”. No nos gusta perder el tiempo ni tampoco hacerle perder el tiempo a quienes nos contratan. No somos una gran empresa, somos una pequeña organización de técnicos con gran capacidad para formar el necesario equipo de trabajo para un determinado proyecto, con lo que logramos imprimirle a dicho emprendimiento la eficiencia necesaria para lograr el mejor de los resultados.


Entusiasmo y Energía: El entusiasmo y la energía que le imprimimos a nuestro accionar se debe a que únicamente aceptamos aquellos proyectos que nos capturan y seducen. Si no estamos convencidos que dicho proyecto es “un ganador” rechazamos el mismo.


Exclusividad: Nuestra filosofía es no encarar dos emprendimientos de similares características en una misma zona. Nos resultaría muy sencillo replicar un modelo exitoso, pero no nos haría felices como profesionales. Pretendemos ser originales sin desvirtuar la sustentabilidad del proyecto.


Ética y Estilo: Nuestra ética y estilo de abordar un proyecto provienen de nuestra coherencia y férreo compromiso con la actividad. La privilegiada escuela en que nos formamos nos impone reglas de conducta claras y procederes transparentes. Creemos en nuestros clientes y es por ello que confiamos más en la palabra que en un contrato escrito. Igual que nuestros abuelos que con un apretón de manos sellaban un compromiso invulnerable en el tiempo. Pero también es cierto que si no nos sentimos cómodos con nuestro potencial contratante optamos por rechazar el trabajo por muy rentable que éste pueda ser.


Esmero y Excelencia: Esa misma vieja escuela que nos formó nos compromete a esmerarnos en nuestro trabajo, buscando la excelencia del proyecto y del servicio que el mismo habrá de ofrecer. Así como no creemos en la “Calidad Total” -debido a los muchos actores y componentes que conforman una operación hostelera- sí estamos convencidos que se puede aspirar a la excelencia, ofreciendo una alta gama de servicios con el apoyo de una apropiada infraestructura edilicia.


Esencia y Equilibrio: Resulta prioritario para nuestra pequeña organización que todo emprendimiento en el que nos comprometemos posea identidad propia. Que la personalidad de los anfitriones se manifieste en cada ambiente, objeto, actividad y/o servicio. Por otra parte resulta fundamental que el proyecto se relacione con el ambiente natural y cultural que lo rodea, mimetizándose con el entorno. Nos esforzamos por tratar de recuperar la cultura y tradiciones del lugar. Ningún proyecto ni emprendedor tiene derecho de romper el equilibrio natural de un ecosistema, con proyectos absurdos y pretenciosos. Si consideramos que un proyecto está a contramano de la cultura y naturaleza de la zona, decididamente no aceptamos la misión.